Eppur si muove (y sin embargo se mueve) es la polémica frase que según la tradición Galileo Galilei pronunció después de abjurar de la visión heliocéntrica del mundo ante el tribunal de la Santa Inquisición.
Desde un punto de vista simbólico, sintetiza la tenacidad de la evidencia científica frente a la censura de la fe, la quintaesencia de la perseverancia del científico ante las convenciones por autoridad. Ya que la Inquisición condenaba a muerte a Galileo si no se retractaba de que la Tierra no giraba alrededor del Sol sino al revés, algún escriba presente apuntó que después de aquel juicio, Galileo siguió pensando: eppur si muove

lunes, 27 de enero de 2014

Modelo de matriz productiva con inclusión social?


Las pelotas! Modelo de gravámenes al agro con asistencialismo clientelar. Modelo que se basa en permitir el sembrado indiscriminado de plantas transgénicas y hacer la vista gorda a las malas prácticas agrícolas, a cambio de aplicar  una enorme presión tributaria sobre las exportaciones, lo cual, durante el primer ciclo del Kirchnerismo, llenó las arcas del estado. El dinero es usado para asistencia social, que se da en montos adecuadamente calculados, suficientes para sostener al beneficiario en un nivel mínimo de dignidad, pero insuficientes para lograr ayudarlo a salir de su condición de emergencia, y sin darle las herramientas necesarias para insertarse en el mercado laboral, para poder dejar de depender del estado y construir un futuro con dignidad. Es un modelo de perpetuación de la emergencia, el modelo del "yo te tengo de la mano y te mantengo protegido, pero nunca te olvides que todo te lo doy yo y si me soltás la mano, viene el hombre de la bolsa y te lleva" Un mundo económicamente orwelliano que nos pide pensar que, simultáneamente, estamos en emergencia económica y estamos en la década mas próspera de la historia, haciendo caso omiso de lo grosero de la contradicción. Es el modelo de sacarle al campo y comprar el voto. La parte de la matriz productiva se la olvidaron; fracasaron en generar una verdadera industria nacional acorde al siglo en que vivimos. Se pensó la fábrica como en los 40s y se olvidaron que el mundo se movió.
El sueño productivo se pinchó y la inclusión social nunca llegó, solo tenemos fábricas mediocres y excluidos vip. 

jueves, 16 de enero de 2014




  Si los Kirchner realmente son los autores de la salida de la Argentina de la crisis más profunda de su historia, ¿cómo es que no tienen la capacidad para resolver problemas comparativamente simples, como la inflación, la falta de divisas y la inseguridad?



  Duhalde devaluó y se reactivó la industria; a Gustavo Grobocopatel se le ocurrió sembrar soja "RR" en campos ganaderos y vió que era un gran negocio. Con el comienzo de la primera década del siglo XXI el mundo comenzó a demandar gran cantidad de soja (entre otros productos agrícolas) y muchos lo imitaron, donde había un hueco de tierra se ponía soja. De golpe, sin pensarlo, sin buscarlo ni esperarlo la Argentina recuperó su lugar como "Granero del Mundo" y país agroexportador. Nestor vió este gran río de dinero fluyendo ante sus narices e impuso las retenciones, atando así la economía del país al campo: si el campo vende el estado tiene dinero. Agarrarron entonces ese dinero y lo usaron para hacer populismo, cuando la podrían haber usado para poner en marcha un proceso productivo sustentabale. Dieron asistencia social a troche y moche a cambio de fidelidad politica; hicieron espectáculos, pusieron el fútbol, la tv digital, hasta hicieron un parque de diversiones que muestra una imágen de la industria y la tecnología que no es la real, sino la que tendría si no se hubiesen gastado la guita en sólo vender la imagen. La guita fluía y fluía y pensaron que nunca se iba a acabar. Se la afanaron hasta más no poder, y la gastaron en cuanta pelotudez marquetinera se les ocurrió, y al final el cuento se les fue de las manos. Todos quisieron más y más, todos los que viven de la guita que se le saca a la exportación agrícola se volvieron insaciables y quisieron más y más, y al final la maquinita de imprimir billetes se volvió loca, y la cosa explotó. Los chorros no resistieron ostentar dinero, poder e impunidad y la corrupción finalmente quedó expuesta como nunca. 

El modelo K no es más que un oportunismo de gente que vio que había guita y la usó para comprar el amor del pueblo en lugar de regalarle un futuro. Como leía hace poco en una notoa en el diario, Kirchner hizo tanto bien como mal, y agrego: la suma da cero.

viernes, 26 de abril de 2013

Diálogo entre un licenciado y un ingeniero

   Hace poco comenzó a circular por Internet un video en el cual el ministro de economía Lorenzino se pone nervioso cuando le preguntan sobre inflación. Entre los comentarios me llamó la atención el de un pibe que cuenta su situación como ingeniero químico. Le contesté y se generó un interesante intercambio de opiniones sobre la actualidad de la industria. Me gustaría compartirlo aquí. Si la conversación continúa lo iré actualizando. 


K.M. ...me voy a Sydney el año que viene. Esto no cambia más, ni los gobiernos, ni la gente, no me lo merezco ni quiero que lo padezcan mis hijos el día de mañana.
Otro comentarista: chau que les vaya maravilloso, ojala encuentren todo lo que necesitan y mas también.
K.M. Seguro, Australia es el 2do mejor país para vivir, después de Suiza. A un ingeniero como yo seguramente le va a ir muy bien, acá hace 9 meses que no consigo laburo (en el último me pagaban en negro), con la industria totalmente parada y sin generación de puestos de trabajo. En Australia el sueldo mínimo es de u$S3.500, por ley. Imaginate.

Suerte vos con la "liberación".
L.S. estamos parecidos, yo soy lic. en química y laburo en desarrollo, y estoy viendo como se me van cerrando las puertas a medida que las empresas dejan de desarrollar en el país para importar todo hecho de china. Ya colegas míos se quedaron sin laburo y se huele que en mi empresa va a pasar lo mismo, sólo es cuestión de tiempo. Afuera sería considerado un genio, en Argentina soy un gorila que golpea la cacerola. Que triste, no? La ciencia no existe solo en tecnópolis muchachos.
K.M. Es desastroso lo que se está haciendo con la industria. Yo soy ing. químico, así que debemos andar buscando por los mismos lugares, pero no hay laburo si no es en entidades que dependan del gobierno. Las empresas privadas que quedan no están invirtiendo nada, parece que se estuvieran preparando para lo peor.  
L.S. Tal cual, que gusto que me da poder hablar con otro que también ve la industria desde adentro. En general cuando le cuento la situación a la gente me contestan "pero si la industria esta creciendo y este gobierno hace muchísimo en ciencia y tecnología" es muy difícil ir en contra del relato, les creen más al gobierno que a los que laburamos de esto. Yo laburé en INTI y CNEA, así conozco el estado desde adentro. Ahora estoy en el sector privado y como decís vos se prepara para lo peor.

miércoles, 24 de abril de 2013

Un hijo de puta popular




Es interesante para ver un par de cosas:
  1. Mussolini era amado por el pueblo en toda la primera fase de su mandato
  2. Pasa de ser un líder apoyado por el pueblo a ser un dictador.
  3. Habla de amor
  4. Saturación de propaganda.
y la más interesante de todas....

Llevó a Italia de ser un país pobre a estar altamente industrializada. Hizo muchísimas cosas por los obreros de Italia. ¿Alcanza con eso para decir que fue un buen líder? ¿Que un líder lleve prosperidad a su pueblo es sinónimo de buenas intenciones?

Haga lo que haga, un loco de mierda es un loco de mierda. 


L.S.

Una reflexión sobre nuestra realidad como país.

  
   Hoy estaba leyendo una nota sobre nuestro comportamiento en Facebook y Twitter en La Nación y entre los comentarios me encontré con este que me pareció interesante como una crítica a nuestro país.
Si agregamos esta nota al gran tema que es la mentira como estrategia de argumentación, la política como espectáculo no hacemos más que profundizar nuestra decadencia. Que se nota más que la de los países desarrollados por los proyectos que tenemos como nación. O sea ninguno que pueda ser valorado más allá de un voluntarismo ingenuo en los ámbitos dela justicia social, democratización de la justicia, subsidios in eternum, etc, etc...Mientras hay empresas y países que lanzan la conquista de Marte.....Unos están en el futuro y otros como nosotros revolviendo m.... para siempre hacer nada. Esto incluye sobre todo a los empresarios...esos que solo saben comprar por 2 y vender por 4, como decía Belgrano..o sea estos no es de ahora, solo estamos recogiendo lo que hemos sembrado. Seguramente en el 3000 si estamos en el mapa (recordar a Tato Bores) estaremos pidiendo derechos sobre Marte por el solo hecho de ser humanos.....

   Este es un país estancado en una burbuja temporal, mientras que el mundo desarrollado ingresa al siglo XXI nosotros nos regocijamos en perpetuarnos en los años 70s. Aquellos que se vieron vencidos en manos de la dictadura hoy buscan vengarse y retomar las ideas de 30 años atrás, no logran superar un doloroso trauma de su historia. Gracias a este luto eterno, no hay lugar para la modernidad. Una cosa es la memoria y otra muy distinta es la obsesión.
 
   En tecnópolis se muestran con orgullo los "adelantos" de la ciencia Argentina, como aviones de los años 50s, programas nucleares estancados hace décadas, y otros adelantos ya alcanzados muy anteriormente por el mundo desarrollado. Por supuesto en el medio de la paja algo de trigo hay. Gente capaz sobra, sobre todo gente con ganas de hacer cosas, pero la cultura egocentrista de la sociedad Argentina (en todos los niveles, tanto el pobre como el rico como el de clase media son egocéntricos) lleva a que se desperdicien sistemáticamente todas y cada una de las oportunidades

  La Argentina es un país atrasado, puede avanzar pero siempre atrás de las grandes potencias que hace años entendieron que si un proyecto de país muere cada vez que se cambia de presidente la cosa no avanza hacia ningún lado. Nunca es tarde para empezar de cero, pero si lo hacés una y otra vez siempre estarás en cero. En materia de Industria, Ciencia y tecnología el desarrollo es acumulativo. Una tecnología sirve de base para la siguiente y así sucesivamente. Si no tenemos base, no tenemos nada, y por lo tanto se hace muy difícil competir. Mientras que en China se fabrican leds, en Argentina nos contentamos con fabricar la caja de cartón en la que se lo embala, colocarle el cable y jactarnos de que fue producido en Tierra del Fuego. Y pobre de aquel que se atreva a señalar el poco valor que tiene esto, pues inmediatamente será considerado un traidor a la patria.

  Somos un país rico en recursos, pero pobre en ideas e inoperante a la hora de ejecutarlas. No existe ni existió nunca en nuestro país, en ningún gobierno democrático o de facto, un proyecto a largo plazo,  independiente de la bandera política de los gobernantes de turno y de las modas económicas y políticas del momento. Siempre vamos en busca de un mesías, un rey Arturo que saque la espada de la roca y nos dirija hacia la conquista de tierra santa (que tenemos merecida porque, por supuesto, los argentinos somos los mejores del universo). Y así vemos pasar figurita tras figurita, promesa tras promesa. Cada uno que pasa deja poco y se lleva mucho, o deja mucho y se lleva casi todo. Lo único que no queda, sin embargo, son ideas a largo plazo. Está esa cuestión de "tené mucho miedo, porque mientras esté yo va a estar todo bien, y si yo me voy se viene el apocalípsis". Siempre gobernar con el miedo, lo único que se hace es mutar el miedo. Miedo a quedar afuera, a perder lo que se ganó, incluso mido a perder la libertad o la vida. El poder de turno elije el tipo de miedo que mejor se le ajusta y lo transmite a la sociedad, a veces de forma sutil, a veces de forma vulgarmente explícita. Incluso se llega al extremo de disfrazar el miedo de amor.

   Pero eso sí, pese a todas nuestras falencias nos seguimos sintiendo la nación elegida. Dios se equivocó cuando dicto las escrituras, cuando dijo que Israel era el pueblo elegido en realidad quizo decir los argentinos, quien podría acaso poner en duda nuestra superioridad?. Nos reímos de la crisis europea, porque no entendemos que el más pobre de Europa es rico comparado con los pobres de Argentina, los problemas que tienen ellos son otros. Esto es el tercer mundo, esto es África. Ellos tienen problemas del siglo XXI, mientras que nosotros tenemos problemas del siglo XIX. Y la falta de humildad y autocrítica perpetúa la situación. Vivimos queriendo imponer nuestra verdad a toda costa. Y mientras seguimos arrancándonos los ojos por las migajas y conformándonos con que nuestros pobres no mueran de hambre y frío (en el sentido mas literal) las oportunidades pasan, el tren se va y nos vamos quedando atrás.

   Hace poco me decían que es mucho mas sencillo decir en contra de qué está uno que decir a favor de qué estamos. Hoy me empieza a quedar más claro en favor de que estoy: quiero honestidad, transparencia, equidad entre la clase gobernante y la clase trabajadora -hacer política no debe ser un camino hacia el enriquecimiento, la política debe ser una cuestión de vocación-, cultura del trabajo, respeto por las libertades individuales y las opiniones de todos. El país es de todos, los poderosos no deben considerarse los dueños de la verdad, los pobres tampoco. O somos un país, o somos un grupo de tribus guerreando entre todos con palos y lanzas.

  Mientras sigamos pensando como hasta ahora, mientras sigamos actuando como hasta ahora, mientras sigamos mirando para atrás y para adentro en lugar de hacia afuera y adelante, vamos a seguir teniendo estos gobernantes, estos opositores, esta justicia, estos sindicalistas y estos medios.

L.S.

martes, 23 de abril de 2013

La historia local es necesaria, pero no suficiente


   Conocer la historia local permite entender el pasado y el presente. Pero para estimar el futuro se necesita conocer la historia de otras naciones. Lugares donde su pasado se aproxime a nuestro presente.
   Hoy estaba viendo una película de la BBC sobre Hans Litten, un abogado que en el año 1931 hizo prestar declaración a Adolf Hitler sobre hechos de violencia, con el objetivo de desenmascarar su verdadera personalidad psicópata. Por supuesto, como nos dice la historia, no logró detener a Hitler, y eso se debió principalmente a una justicia cobarde que consideraba impensable la idea de que Hitler se volviera un Gran Dictador.
   Les dejo una frase del personaje de Hans Litten que le suelta a Hitler luego del fallido juicio. 

   Cualquier similitud con la actualidad Argentina no es pura coincidencia....

L.S.


[fuera de la corte, Hitler acaba de dar un discurso a la prensa; Litten ahora responde]
 Hans Litten: Ese hombre dice que nos falta fe, que malgastamos nuestras fuerzas, discutiendo y riñendo. Bueno, yo estoy lleno de fe. Es en esas discusiones y contiendas en que creo. Eso es lo que hace a una sociedad. También creo en una ley que establece las reglas de juego para esas discusiones, sin que nadie - absolutamente nadie - esté más allá de su alcance. La ley es el proceso por el cual un hombre fuerte impone voluntariamente restricciones a sí mismo, atado por un arma que pone en manos de su hermano menor. Es lo que llamamos civilización. El hombre que acaba de salir no concibe la ley como un instrumento para proteger a su hermano, sino como una herramienta para destruir a su enemigo. Él quiere que ustedes vivan sin la ley y por lo tanto tendrán que vivir sin ideas. Sus propios pensamientos los convertirán en criminales.





domingo, 21 de abril de 2013

Una cuestión de amor propio.


   No hace mucho tiempo era considerado normal el hecho de que el hombre engañara a su esposa con otras mujeres. La mujer solía ser consciente de esto porque en la mayoría de los casos el hombre no hacía demasiados esfuerzos para ocultar sus amoríos. Sin embargo, el matrimonio era para toda la vida y, al fin y al cabo, no importa cuantas fulanas tuviera el hombre siempre volvía a casa a brindar amor y alimento a su familia.


   Ese tipo de mujer es lo que hoy entendemos por una triste cornuda. Hoy en día cualquier mujer vería esta situación como humillante, denigrante e inaceptable. Pocas mujeres serían tan sumisas de perdonar una situación así sólo por el hecho de que el hombre provea para su familia.

   Quizás algún día nos demos cuenta que hoy somos una sociedad cornuda, y el roban pero hacen que justifica todo hoy en día sea sólo un vergonzoso recuerdo de la cultura del pasado.

   Sólo hay que levantar un poco el autoestima y decirse: me merezco algo mejor que esto.

Lean S.