Hace poco comenzó a circular por Internet un video en el cual el ministro de economía Lorenzino se pone nervioso cuando le preguntan sobre inflación. Entre los comentarios me llamó la atención el de un pibe que cuenta su situación como ingeniero químico. Le contesté y se generó un interesante intercambio de opiniones sobre la actualidad de la industria. Me gustaría compartirlo aquí. Si la conversación continúa lo iré actualizando.
Eppur si muove (y sin embargo se mueve) es la polémica frase que según la tradición Galileo Galilei pronunció después de abjurar de la visión heliocéntrica del mundo ante el tribunal de la Santa Inquisición.
Desde un punto de vista simbólico, sintetiza la tenacidad de la evidencia científica frente a la censura de la fe, la quintaesencia de la perseverancia del científico ante las convenciones por autoridad. Ya que la Inquisición condenaba a muerte a Galileo si no se retractaba de que la Tierra no giraba alrededor del Sol sino al revés, algún escriba presente apuntó que después de aquel juicio, Galileo siguió pensando: eppur si muove
viernes, 26 de abril de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
Un hijo de puta popular
Es interesante para ver un par de cosas:
- Mussolini era amado por el pueblo en toda la primera fase de su mandato
- Pasa de ser un líder apoyado por el pueblo a ser un dictador.
- Habla de amor
- Saturación de propaganda.
y la más interesante de todas....
Llevó a Italia de ser un país pobre a estar altamente industrializada. Hizo muchísimas cosas por los obreros de Italia. ¿Alcanza con eso para decir que fue un buen líder? ¿Que un líder lleve prosperidad a su pueblo es sinónimo de buenas intenciones?
Haga lo que haga, un loco de mierda es un loco de mierda.
L.S.
Una reflexión sobre nuestra realidad como país.
Hoy estaba leyendo una nota sobre nuestro comportamiento en Facebook y Twitter en La Nación y entre los comentarios me encontré con este que me pareció interesante como una crítica a nuestro país.
Si agregamos esta nota al gran tema que es la mentira como estrategia de argumentación, la política como espectáculo no hacemos más que profundizar nuestra decadencia. Que se nota más que la de los países desarrollados por los proyectos que tenemos como nación. O sea ninguno que pueda ser valorado más allá de un voluntarismo ingenuo en los ámbitos dela justicia social, democratización de la justicia, subsidios in eternum, etc, etc...Mientras hay empresas y países que lanzan la conquista de Marte.....Unos están en el futuro y otros como nosotros revolviendo m.... para siempre hacer nada. Esto incluye sobre todo a los empresarios...esos que solo saben comprar por 2 y vender por 4, como decía Belgrano..o sea estos no es de ahora, solo estamos recogiendo lo que hemos sembrado. Seguramente en el 3000 si estamos en el mapa (recordar a Tato Bores) estaremos pidiendo derechos sobre Marte por el solo hecho de ser humanos.....
Este es un país estancado en una burbuja temporal, mientras que el mundo desarrollado ingresa al siglo XXI nosotros nos regocijamos en perpetuarnos en los años 70s. Aquellos que se vieron vencidos en manos de la dictadura hoy buscan vengarse y retomar las ideas de 30 años atrás, no logran superar un doloroso trauma de su historia. Gracias a este luto eterno, no hay lugar para la modernidad. Una cosa es la memoria y otra muy distinta es la obsesión.
En tecnópolis se muestran con orgullo los "adelantos" de la ciencia Argentina, como aviones de los años 50s, programas nucleares estancados hace décadas, y otros adelantos ya alcanzados muy anteriormente por el mundo desarrollado. Por supuesto en el medio de la paja algo de trigo hay. Gente capaz sobra, sobre todo gente con ganas de hacer cosas, pero la cultura egocentrista de la sociedad Argentina (en todos los niveles, tanto el pobre como el rico como el de clase media son egocéntricos) lleva a que se desperdicien sistemáticamente todas y cada una de las oportunidades
La Argentina es un país atrasado, puede avanzar pero siempre atrás de las grandes potencias que hace años entendieron que si un proyecto de país muere cada vez que se cambia de presidente la cosa no avanza hacia ningún lado. Nunca es tarde para empezar de cero, pero si lo hacés una y otra vez siempre estarás en cero. En materia de Industria, Ciencia y tecnología el desarrollo es acumulativo. Una tecnología sirve de base para la siguiente y así sucesivamente. Si no tenemos base, no tenemos nada, y por lo tanto se hace muy difícil competir. Mientras que en China se fabrican leds, en Argentina nos contentamos con fabricar la caja de cartón en la que se lo embala, colocarle el cable y jactarnos de que fue producido en Tierra del Fuego. Y pobre de aquel que se atreva a señalar el poco valor que tiene esto, pues inmediatamente será considerado un traidor a la patria.
Somos un país rico en recursos, pero pobre en ideas e inoperante a la hora de ejecutarlas. No existe ni existió nunca en nuestro país, en ningún gobierno democrático o de facto, un proyecto a largo plazo, independiente de la bandera política de los gobernantes de turno y de las modas económicas y políticas del momento. Siempre vamos en busca de un mesías, un rey Arturo que saque la espada de la roca y nos dirija hacia la conquista de tierra santa (que tenemos merecida porque, por supuesto, los argentinos somos los mejores del universo). Y así vemos pasar figurita tras figurita, promesa tras promesa. Cada uno que pasa deja poco y se lleva mucho, o deja mucho y se lleva casi todo. Lo único que no queda, sin embargo, son ideas a largo plazo. Está esa cuestión de "tené mucho miedo, porque mientras esté yo va a estar todo bien, y si yo me voy se viene el apocalípsis". Siempre gobernar con el miedo, lo único que se hace es mutar el miedo. Miedo a quedar afuera, a perder lo que se ganó, incluso mido a perder la libertad o la vida. El poder de turno elije el tipo de miedo que mejor se le ajusta y lo transmite a la sociedad, a veces de forma sutil, a veces de forma vulgarmente explícita. Incluso se llega al extremo de disfrazar el miedo de amor.
Pero eso sí, pese a todas nuestras falencias nos seguimos sintiendo la nación elegida. Dios se equivocó cuando dicto las escrituras, cuando dijo que Israel era el pueblo elegido en realidad quizo decir los argentinos, quien podría acaso poner en duda nuestra superioridad?. Nos reímos de la crisis europea, porque no entendemos que el más pobre de Europa es rico comparado con los pobres de Argentina, los problemas que tienen ellos son otros. Esto es el tercer mundo, esto es África. Ellos tienen problemas del siglo XXI, mientras que nosotros tenemos problemas del siglo XIX. Y la falta de humildad y autocrítica perpetúa la situación. Vivimos queriendo imponer nuestra verdad a toda costa. Y mientras seguimos arrancándonos los ojos por las migajas y conformándonos con que nuestros pobres no mueran de hambre y frío (en el sentido mas literal) las oportunidades pasan, el tren se va y nos vamos quedando atrás.
Hace poco me decían que es mucho mas sencillo decir en contra de qué está uno que decir a favor de qué estamos. Hoy me empieza a quedar más claro en favor de que estoy: quiero honestidad, transparencia, equidad entre la clase gobernante y la clase trabajadora -hacer política no debe ser un camino hacia el enriquecimiento, la política debe ser una cuestión de vocación-, cultura del trabajo, respeto por las libertades individuales y las opiniones de todos. El país es de todos, los poderosos no deben considerarse los dueños de la verdad, los pobres tampoco. O somos un país, o somos un grupo de tribus guerreando entre todos con palos y lanzas.
Mientras sigamos pensando como hasta ahora, mientras sigamos actuando como hasta ahora, mientras sigamos mirando para atrás y para adentro en lugar de hacia afuera y adelante, vamos a seguir teniendo estos gobernantes, estos opositores, esta justicia, estos sindicalistas y estos medios.
L.S.
martes, 23 de abril de 2013
La historia local es necesaria, pero no suficiente
Conocer la historia local permite entender el pasado y el presente. Pero para estimar el futuro se necesita conocer la historia de otras naciones. Lugares donde su pasado se aproxime a nuestro presente.
Hoy estaba viendo una película de la BBC sobre Hans Litten, un abogado que en el año 1931 hizo prestar declaración a Adolf Hitler sobre hechos de violencia, con el objetivo de desenmascarar su verdadera personalidad psicópata. Por supuesto, como nos dice la historia, no logró detener a Hitler, y eso se debió principalmente a una justicia cobarde que consideraba impensable la idea de que Hitler se volviera un Gran Dictador.
Les dejo una frase del personaje de Hans Litten que le suelta a Hitler luego del fallido juicio.
Cualquier similitud con la actualidad Argentina no es pura coincidencia....
L.S.
[fuera de la corte, Hitler acaba de dar un discurso a la prensa; Litten ahora responde]
Hans Litten: Ese hombre dice que nos falta fe, que malgastamos nuestras fuerzas, discutiendo y riñendo. Bueno, yo estoy lleno de fe. Es en esas discusiones y contiendas en que creo. Eso es lo que hace a una sociedad. También creo en una ley que establece las reglas de juego para esas discusiones, sin que nadie - absolutamente nadie - esté más allá de su alcance. La ley es el proceso por el cual un hombre fuerte impone voluntariamente restricciones a sí mismo, atado por un arma que pone en manos de su hermano menor. Es lo que llamamos civilización. El hombre que acaba de salir no concibe la ley como un instrumento para proteger a su hermano, sino como una herramienta para destruir a su enemigo. Él quiere que ustedes vivan sin la ley y por lo tanto tendrán que vivir sin ideas. Sus propios pensamientos los convertirán en criminales.
- Nota: si a alguno se le ocurre ver la película (está en netflix), mire que interesante como los periodistas escuchan facinados a Hitler y cuando Litten dice este discurso le dan la espalda y lo dejan hablando solo.
- La película: The man who crossed Hitler (2011):
- Dos hitos en como el nacional socialismo se convierte a través de la ley en la dictadura que todos conocemos:
- El Decreto del incendio de Reichstag:
- La Ley Habilitante:
domingo, 21 de abril de 2013
Una cuestión de amor propio.
No hace mucho tiempo era considerado normal el hecho de que el hombre engañara a su esposa con otras mujeres. La mujer solía ser consciente de esto porque en la mayoría de los casos el hombre no hacía demasiados esfuerzos para ocultar sus amoríos. Sin embargo, el matrimonio era para toda la vida y, al fin y al cabo, no importa cuantas fulanas tuviera el hombre siempre volvía a casa a brindar amor y alimento a su familia.
Ese tipo de mujer es lo que hoy entendemos por una triste cornuda. Hoy en día cualquier mujer vería esta situación como humillante, denigrante e inaceptable. Pocas mujeres serían tan sumisas de perdonar una situación así sólo por el hecho de que el hombre provea para su familia.
Quizás algún día nos demos cuenta que hoy somos una sociedad cornuda, y el roban pero hacen que justifica todo hoy en día sea sólo un vergonzoso recuerdo de la cultura del pasado.
Sólo hay que levantar un poco el autoestima y decirse: me merezco algo mejor que esto.
Lean S.
La falacia de desestimar el reclamo popular por inhomogéneo.
La crítica desde el oficialismo a las manifestaciones como el #18A siempre gira entorno a la falta de un reclamo concreto. La superposición de distintos reclamos en cambio no es un defecto de la masa que se manifiesta sino que es síntoma de una clara falencia del sistema, la cual se encuentra exacerbada en esta administración.
El sistema democrático permite a la gente elegir a sus representantes pero no le da el poder al pueblo de aprobar o desaprobar las decisiones del representante electo. Cuando las medidas que toman los gobernantes son contrarias a las convicciones del pueblo, en su totalidad o bien en sectores, el pueblo no tiene otra opción que callarse la boca y esperar al momento de meter su voto en la urna. Sin embargo, un timming adecuado en la implementación de las decisiones (las más polémicas hacia el principio del período de mandato, las más populistas al comenzar la campaña para el próximo período) y la poca memoria de la gente hace que, a la hora de elegir a sus representantes, la selección se centre en personalidades y los hechos que éstos llevaron a cabo pasen a segundo plano. Así es como las mismas figuras aparecen una y otra vez y a pesar de haber sido cuestionados en varias ocasiones siguen siendo electos, en algunos casos por abrumadoras mayorías.
Sin embargo, la maquina de disolver cuestionamientos falla cuando se la fuerza. Si los reclamos no sólo no son escuchados sino que además son desvalorizados, llegando incluso a denigrar públicamente a quien reclama, es que la frustración se convierte en acción y la gente comienza a tratar de hacerse notar. Sale a la calle en multitudes con el afán de ser vista por los gobernantes (cuando suele ser el pueblo el que observa a los que gobiernan) y golpea bombos y cacerolas para hacerse escuchar (cuando suele ser el pueblo el que escucha y calla). La gente busca revertir el canal de comunicación impuesto por el sistema.
La diversidad de reclamos surge de las actitudes de un gobierno totalitario que acumula reclamos sin respuesta.
Lean S.
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